Carta Jornada Nacional por la Reconciliación

9 de abril del 2017

Bogotá D.C., Colombia,

En nuestro papel de jóvenes preocupados por el futuro de nuestra Colombia, y conscientes de la importancia de la reconciliación en los procesos de construcción de paz, hacemos un llamado a todos los ciudadanos colombianos, sin distinción de ideología, religión, etnia, lugar de nacimiento, condición socioeconómica, afiliación política, o postura frente al último acuerdo de paz -realizado en La Habana- para realizar una Jornada Nacional de Reconciliación.

Los jóvenes somos quienes tendremos, dentro de unos años, la responsabilidad de mantener vivo el fuego de la antorcha que en este momento, está en manos de la generación que gobierna al país. Es necesario que como próximos líderes de esta nación, presionemos desde ya para que los actuales gobernantes nos garanticen una nación que nos cobije a todos, una nación inmersa en una cultura de diálogo y participación activa. Dentro de Rodeemos el Dialogo 020 (ReD 0-20), hablamos constantemente de la importancia de una cultura dialogante y una ciudadanía activa como pilares de una verdadera democracia, pero es hora de que todos tomemos acción, y multipliquemos este mensaje por todo lo largo y ancho de Colombia, sin ningún tipo de distinción.

Todo país que busque la paz, debe involucrar a su ciudadanía, dándole voz a cada uno de sus individuos y sectores sociales. Es por esto que hacemos un llamado Nacional por un reconocimiento mutuo del sufrimiento pasado, y por el cambio de actitudes y comportamientos destructivos hacia unas relaciones respetuosas que contribuyan a una paz sostenible.

Lejos de desconocer todas las caras políticas de este país, invitamos a todos los sectores con ideologías radicalmente distintas y con posiciones contrarias frente al acuerdo realizado en la Habana, a sumar su voz y trabajar por la construcción de un proyecto nacional que nos involucre a todos, en igualdad de condiciones. Reconocemos que, a pesar de que a cada uno prefiere diferentes caminos para alcanzar la paz, lo importante ahora es  enfocarnos en la reconciliación de las diferencias y en la comunión de las similitudes, para que todos logremos hacer de Colombia un país democrático y próspero, que al final del día, todos los caminos y todos los esfuerzos nos lleven a la misma meta: la paz.

Ahora, junto con los ánimos de respeto y comprensión generalizados que esta ocasión genera, queremos aprovechar la visita del Papa Francisco a Colombia, resaltando que la mayoría de los colombianos son católicos, para que todos los sectores sociales de nuestro país participen de manera activa en la jornada de reconciliación, que debe estar articulada inicialmente desde las ideas de paz y reconciliación de la religión mayoritaria en el país.

Queremos hacer un llamado a toda la sociedad colombiana, si bien estos factores -etnia, región de origen, ideología, afiliación política, credo, situación socioeconómica, entre otros- han logrado generar brechas, e incluso han llegado a polarizar un país, queremos que estos mismos, vistos desde un enorme deseo de reconciliación y perdón, sean los que unan a esta sociedad, siempre teniendo en cuenta que las conversaciones más enriquecedoras se dan entre dos personas con diferentes perspectivas.

Para concluir, hacemos un último llamado para que cada ciudadano, de cada sector social, haga el ejercicio de perdonar a aquellos otros que lo han dañado, pero a la vez reconozca y pida perdón por los daños que ha causado a otras personas y comunidades, de manera tal que podamos iniciar un verdadero proceso de construcción de un tejido social y de un proyecto nacional, fortalecidos por la crisis y proyectados hacia el futuro.

Rodeemos el Diálogo 020

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